Castigo
(Châtiment, Punition). Aunque muy presente en Histoire de la folie, en la obra de Foucault el tema del poder se ubica en el centro de la escena con Surveiller et punir, con el estudio de los modos de castigar. Nuestro autor se fija cuatro reglas generales para llevar a cabo este análisis: 1) No centrar el estudio de los mecanismos punitivos sólo en sus efectos negativos, represivos, que corresponden a la sanción, sino, más bien, situar el castigo en la serie de efectos positivos que puede inducir, lo cual implica tomar la punición como una función social compleja. 2) Considerar los castigos desde el punto de vista de la táctica política. La punición no es simplemente la consecuencia de la aplicación de las reglas jurídicas o un indicador de las estructuras sociales, sino una técnica específica en el campo general de los procedimientos de poder. 3) Situar la tecnología del poder como principio de la humanización de la penalidad y del conocimiento del hombre. 4) Investigar si el ingreso del saber científico, del “alma”, en la práctica judicial no es el efecto de una transformación de la manera en la que las relaciones de poder invisten al cuerpo (SP, 28). • El cuerpo, en efecto, se encuentra inmerso en un campo político. Las relaciones de poder operan sobre él: le infligen suplicio, lo marcan, lo constriñen al trabajo, lo obligan a ciertas ceremonias, exigen de él ciertos signos. Se trata, en definitiva, de toda una estrategia de sujeción. Para ello, no se recurre sólo a la violencia o a la ideología, sino también al cálculo, a la organización, a las técnicas. Hay una ciencia del cuerpo que no es el conocimiento de su funcionamiento y el manejo de sus fuerzas, que no es sólo la capacidad de doblegarlo. Este conocimiento y este manejo constituyen una tecnología política del cuerpo, difusa y multiforme, raramente formulada en discursos sistemáticos, que no se localiza ni en un tipo definido de institución ni en el aparato del estado. Se trata, más bien, de una microfísica del poder. Por ello no debemos pensar el poder como una propiedad, sino como una estrategia constituida por disposiciones, maniobras, tácticas, técnicas, funcionamientos, etc. En este sentido, no hay ni analogía ni homología; las relaciones de poder no reproducen en el nivel de los individuos la forma general de la ley o del gobierno. De este modo, el cuerpo aparece como una realidad histórica en la que se articulan los efectos de cierto tipo de poder y ciertas formas de saber. El alma se ha convertido a través de ellos en la cárcel del cuerpo. • “En suma, tratar de estudiar la metamorfosis de los métodos punitivos a partir de una tecnología política del cuerpo en la que podría leerse una historia común de las relaciones de poder y de las relaciones de objeto. De manera que, por medio del análisis de la dulzura penal como técnica de poder, se podría comprender a la vez cómo el hombre, el alma, el individuo normal o anormal han venido a duplicar el crimen como objetos de la intervención penal y de qué manera un modo específico de sujeción [assujettissement] ha podido dar nacimiento al hombre como objeto de saber para un discurso con estatuto ‘científico’” (SP, 28-29). Más brevemente, Surveiller et punir es, al mismo tiempo, una genealogía de la sociedad disciplinaria y de las ciencias humanas a partir del análisis de las relaciones entre las técnicas del poder y el cuerpo. Foucault estudia tres momentos de la tecnología del castigo: el suplicio, la punición generalizada de la reforma penal de fines del siglo XVIII y la disciplina. Nos hemos ocupado de los primeros dos en el artículo Cuerpo. Dada la importancia del tercero en el discurso de Foucault, le hemos dedicado un artículo: Disciplina.
Châtiment [276]: AN, 17, 76-79, 82-83, 105, 274, 311. AS, 60. DE1, 95, 184, 257, 529, 530, 625. DE2, 138, 143, 362, 396, 458, 461-462, 528-529, 716, 727, 748, 794, 828. DE3, 70, 73, 149, 200, 244, 287, 292, 294, 297, 413, 425, 452, 782. DE4, 9, 24, 175-176, 195, 203, 206, 297, 559, 594, 669, 691, 781, 806, 814. HF, 38, 41, 42, 58-61, 72, 81, 84-85, 87, 99, 103, 105, 116-121, 142, 145, 155-156, 245, 292, 298, 300, 315, 373-374, 406-407, 410, 462, 499, 535, 557-559, 561, 564, 601-602, 609, 616, 621, 626, 628, 646, 678. HS, 8, 22, 455. HS1, 111-112, 118, 155, 178. HS2, 37, 57, 69, 262. IDS, 119, 180. MC, 51. MMPE, 78. MMPS, 80, 88. RR, 48, 77, 103. SP, 13, 15-16, 18-19, 21-23, 34, 46, 47, 50-52, 54, 59-60, 76, 77, 89, 92-99, 101, 105-117, 119, 127, 130-132, 134, 162, 180-182, 208, 234-236, 238, 240, 247, 255, 258, 260-261, 264, 265, 286, 301, 306, 308.
Punition [383]: AN, 6, 8, 15, 17, 22, 29, 33, 62, 76, 81-84, 103, 105-106, 169. DE1, 312, 429. DE2, 180, 297, 390, 430, 432, 443, 457, 458, 461-462, 464, 468, 521, 530, 541, 590-592, 601-602, 606, 614. DE3, 17, 64, 66, 72-74, 79, 86, 88, 150, 179, 183, 198, 255, 273, 287-288, 290, 293-294, 309, 351-352, 357, 374, 391, 413, 452-454, 458, 461, 466, 507, 543, 544, 568, 598, 670, 674, 778, 817. DE4, 8, 21, 24, 26, 30, 73, 195, 203, 209, 235, 346, 351, 389, 524, 594, 614, 641-642, 645, 657-658, 669, 689, 691-696, 806. HF, 41, 59, 77-78, 81, 87, 104, 117, 119, 130-131, 138, 165, 191, 197, 201, 411-412, 452, 460, 461, 499, 548, 558-559, 620-621, 626-627, 634, 678-679. HS, 8, 426. HS2, 186. IDS, 25, 30. MC, 51. MMPE, 47, 77. MMPS, 47. PP, 12, 33, 53, 57-58, 71, 106, 120, 144, 154, 171, 178, 182-183, 257, 304. RR, 48, 103, 117, 203. SP, 14-15, 19-20, 23-24, 26-28, 30, 33-34, 39, 45-46, 50-52, 55-57, 59-61, 69, 71, 73, 75, 84, 90, 92, 94-97, 101, 104, 106-107, 109, 112-113, 115, 117-118, 122-123, 127, 129, 131-134, 181-183, 198, 228, 238, 241, 243, 249-250, 256, 259, 265, 273, 277, 282, 306, 311.
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Canguilhem, Georges
(1904-1995). “Pero quiten a Canguilhem y no entenderán mucho de toda una serie de debates que han tenido lugar en los marxistas franceses; tampoco captarán lo que hay de específico en sociólogos como Bourdieu, Castel, Passeron, que los marca tan fuertemente en el campo de la sociología; ustedes se perderán todo un aspecto del trabajo teórico de los psicoanalistas y en particular de los lacanianos. Continue reading ‘Canguilhem, Georges’
Anomalía
(Anomalie). Alienación. La patología clásica sostiene que primero es lo anormal en estado puro: lo anormal cristaliza alrededor de sí las conductas patológicas que constituyen la enfermedad mental y la alteración de la personalidad que se sigue de ella produce la alienación mental. Continue reading ‘Anomalía’










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