Afeminado

Afeminado
(Efféminé). En la antigüedad, la línea de separación entre un hombre viril y uno afeminado no coincide con nuestra oposición entre hetero y homosexualidad; tampoco se reduce a la oposición entre homosexualidad activa y pasiva. Marca, más bien, una diferencia de actitud respecto de los placeres. Los signos del afeminado serán la pereza, la indolencia, el rechazo de las actividades pesadas, el gusto por los perfumes, los adornos. “Lo que a los ojos de los griegos constituye la negatividad ética por excelencia no es evidentemente amar a los dos sexos, tampoco preferir el propio sexo al otro; es ser pasivo respecto de los placeres” (HS2, 99).
Efféminé [9]: DE4, 313, 548. HS, 327. HS2, 21, 98-99, 221. HS3, 221, 233.